La política criminal de Trump ¡Basta de detener y separar a los niños migrantes!

Por Ale Kur, 20/6/18

Estas semanas, el gobierno de Donald Trump protagonizó un nuevo escándalo mundial. Se trata de la detención sistemática de niños migrantes en la frontera con México: ya son más de 2300 los casos de menores que el gobierno de EEUU separa de sus padres y encierra en “centros de detención”. Las imágenes que circulan en la prensa internacional hablan de una práctica barbárica, con los niños de entre cero y doce años hacinados en establecimientos que parecen cárceles.

Esto viene ocurriendo desde comienzos de mayo, momento en que el gobierno Trump resolvió un giro hacia la “mano dura” con la política migratoria, anunciado públicamente por el fiscal general Jeff Sessions (y defendida por el mismo con citas bíblicas). Con esta nueva orientación, los migrantes indocumentados adultos que cruzan la frontera son considerados automáticamente delincuentes y se les presentan cargos penales, por lo que son trasladados a las cárceles federales de EEUU. Pero como allí no pueden ingresar niños, sus hijos son separados de ellos y recluidos en centros aparte. Ni los hijos ni los padres saben cuándo volverán a verse, ni donde se encuentran sus familiares. Esto produce un enorme sufrimiento humano y deja un profundo trauma en miles de menores, violando todas las convenciones sobre derechos de la niñez y Derechos Humanos.

Por otra parte, esta avanzada se enmarca en un ataque más general de Trump contra los migrantes. Ya en enero de este año el gobierno intentó avanzar contra los derechos de los “Dreamers” (2 millones de inmigrantes indocumentados que arribaron a EEUU en su niñez y que llevan muchos años viviendo arraigados en dicho país), amenazando sus protecciones legales frente a la deportación. Además Trump viene presionando para intentar conseguir fondos para financiar la construcción del muro con México, así como para obtener de conjunto una legislación mucho más dura frente al conjunto de los migrantes. Se trata de un gobierno nacionalista y reaccionario que muestra la peor cara del imperialismo yanqui, intentando erigir una “fortaleza” que deje afuera a las millones de personas a las que la propia política imperialista condenó a la miseria y falta de perspectivas[1].

La indignante situación de los menores detenidos está generando un gran revuelo, tanto dentro como fuera de EEUU, provocando una catarata de críticas al gobierno de Trump. Ya se están realizando algunas movilizaciones en las zonas fronterizas (a las que convocan, entre otros, el Sindicato de Enfermeras de la región), y se están convocando a grandes protestas nacionales para el 30 de junio.

Dentro del espectro político, esto produjo también la reacción de la oposición demócrata e inclusive del propio partido republicano al que pertenece Trump. Sin embargo, se trata de “lágrimas de cocodrilo”, ya que ninguno de ellos está llamando realmente a quebrar la política migratoria del gobierno, y todos ellos fueron cómplices de las leyes restrictivas y deportaciones en masa, tanto del gobierno actual como de los anteriores (Obama, Bush, etc.).

Por su parte, la Iglesia Católica manifestó su repudio a través de la Conferencia Episcopal de EEUU: calificó las medidas de Trump como “inmorales” y “contrariaras a la moral católica”. Resulta llamativa la blandeza de estas calificaciones, si se las compara con las recientes declaraciones del papa Francisco contra el aborto, al que comparó con “lo que hacían los nazis”. Evidentemente, a la Iglesia le recuerdan más al nazismo las mujeres que deciden sobre sus cuerpos que los campos de concentración donde se recluyen a los niños ya nacidos. Tampoco se ve ninguna gran campaña desplegada aquí por los “pro-vida”, mostrando que el verdadero enemigo de los conservadores son las mujeres y no realmente los poderosos que pisotean los derechos de los niños y niñas.

La política reaccionaria de Trump debe ser derrotada con la más amplia movilización popular, tanto en Estados Unidos como en los países de los que provienen la mayor parte de los migrantes, comenzando por México y toda Centroamérica. El “patio trasero” de EEUU debe rebelarse para poner fin a los atropellos sistemáticos del matón del Norte. Por su parte, el movimiento migrante en EEUU ya posee una gran tradición de lucha (como viene mostrando desde la huelga general de 2006), y la juventud progresiva norteamericana una importante tradición de solidaridad, como se viene observando desde la asunción de Trump y el comienzo de sus ataques xenofóbicos y racistas. Es necesario desarrollar al máximo esta resistencia y unidad en las calles, para imponer una salida favorable a los de abajo.

[1] En el caso de México, por ejemplo, además de las relaciones de opresión de siglos de EEUU hacia dicho país, la constitución del NAFTA (como área de libre comercio) significó la quiebra en masa de los agricultores mexicanos, dando lugar a grandes oleadas migratorias.

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¡Aborto legal ya en Argentina y toda América Latina!

Declaración de Las Rojas Internacional, 19/6/18

Las Rojas Internacional, desde los diferentes países donde tenemos presencia e intervención saludamos la grandiosa lucha del movimiento de mujeres en Argentina que tras años de pelea por la conquista del aborto legal lograron posicionar en el Congreso la discusión, así como instalar el debate con alcance nacional, además de sumar el apoyo de sectores de la clase trabajadora.

Ese movimiento de mujeres incansable, masivo y compuesto por mujeres cada vez más jóvenes, armándose de valiosos métodos de lucha, como la toma de facultades universitarias y el cierre de colegios, logró el enorme triunfo que implica la media sanción en la Cámara de Diputados obtenida el pasado 13 de junio. Este enorme triunfo (parcial) es reflejo de un proceso de lucha callejero que asestó un golpe enorme al gobierno de Macri (en su mayoría está en contra del aborto) puesto que, a pesar de que dejase que sucediera el debate parlamentario por el aborto legal, no esperaban esta media sanción fruto de la masiva movilización que aglutinó a medio millón de mujeres, jóvenes y militantes de izquierda en la vigilia a fueras del Congreso, en la que Las Rojas fueron protagonistas.

De esta manera, el movimiento de mujeres se impuso en la lucha por el derecho al aborto con un eslogan muy preciso: ¡Ni una menos por abortos clandestinos! No olvidemos que en Argentina mueren alrededor de 500 mujeres al año por abortos clandestinos, es decir, porque no existe una ley que permite el aborto libre, legal, seguro y gratuito en el hospital. Entonces, esta reivindicación es muy significativa, implica que las mujeres podamos decidir sobre nuestros propios cuerpos, no la Iglesia, el Estado ni nadie. Por eso, supone un golpe al modelo de familia tradicional que el patriarcado lleva siglos imponiéndonos y que se mantiene por su funcionalidad a la explotación capitalista.

Además, la media sanción por el aborto legal tiene un impacto enorme en toda América Latina. Este triunfo permite sacar conclusiones como: Si en Argentina se pudo, en cualquier otro país se puede. Si el movimiento de mujeres con organización y lucha obtiene conquistas, cualquier otro movimiento puede. Sin embargo, la lucha no acaba, el movimiento de mujeres en Argentina sigue en pie de lucha porque en el Senado será aún más difícil esta pelea para que el aborto sea ley. La derecha conservadora y los sectores antiabortistas fueron una minoría en las afueras del Congreso, de hecho, no logró una movilización multitudinaria para el 13 de junio (más bien fue marginal), pero el Papa recientemente pasó a la ofensiva y atacó al movimiento diciendo que “el aborto es lo mismo que hacían los nazis, pero con guantes blancos”. Por eso, de cara a la sanción del Senado, intentarán recomponer para evitar el aborto legal.

Desde Las Rojas Internacional hacemos un llamado a apoyar la pelea por conquistar el aborto legal en todos los países para que las mujeres tengamos el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos. Esta lucha de las compañeras argentinas requiere toda la solidaridad nuestra porque es también nuestra lucha, es la lucha del movimiento de mujeres en toda América Latina y el Caribe, pero la mejor muestra de solidaridad es extender la pelea por el aborto en todos los países para exigir en las calles nuestro derecho, tomando como ejemplo las enseñanzas del movimiento de mujeres en Argentina. También, porque esta lucha implica un enorme avance para Latinoamérica, porque el movimiento de mujeres en ascenso a nivel mundial tendrá aún más auge si se conquista el derecho al aborto en Argentina. Así, las compañeras argentinas, con movilizaciones impactantes, demostraron que nuestras fuerzas radican en nosotras mismas, no en la confianza en ningún gobierno, que con la movilización se puede conquistar derechos.

Por lo tanto, además, extendemos la invitación a contactar y coordinar con Las Rojas Internacional desde cualquier país porque queremos posicionar esta lucha por el aborto legal en toda Latinoamérica, por eso, te invitamos a enviarnos un mensaje y a organizarte junto a nosotras para aportar en la construcción de un movimiento de mujeres que sea independiente del gobierno y luche en las calles por el aborto legal junto a nuestra agrupación que lleva más de 12 años luchando por el aborto legal.

Estado Español