Argentina-Un río de mujeres para enfrentar al gobierno de Macri

Las Rojas 10/10/16

El primer Encuentro Nacional de Mujeres bajo la era Macri fue un éxito en varios sentidos. La cantidad de mujeres, sobre todo las jóvenes, llegadas desde todo el país, que se expresaron en el masivo y combativo acto de apertura, en una multitudinaria marcha de cierre y en cientos de talleres que debatieron durante todo el fin de semana, revelaron un amplísimo movimiento de mujeres dispuesto a luchar para enfrentar el ajuste, los ataques a la población trabajadora, a la juventud y por supuesto las políticas del gobierno contra las mujeres.

Acompañado por la enorme simpatía de la población de la ciudad, la llegada de miles y miles de jóvenes al Encuentro conmovió Rosario, pero conmovió también muchas de las anquilosadas estructuras que arrastraba. Las compuertas sostenidas durante años por la burocracia del PCR, se vieron desbordadas por estas nuevas camadas de luchadoras y por el avance palpable de la izquierda como fuerza dentro del movimiento de mujeres.

Talleres como los de trata-explotación sexual y de trans convertidos en masivas asambleas, que a las mujeres les parecía lo más natural del mundo, no tenían nada que ver con la regimentación de años anteriores, con talleres a puertas cerradas y expulsivos si se juntaban más de 30 personas, y con coordinadoras que todo el tiempo cortaban las intervenciones que se salían de lo supuestamente establecido.

Con talleres de aborto por fin libres de la Iglesia, las mujeres pudieron debatir con total libertad y por supuesto plasmar en las conclusiones no sólo la exigencia de aborto legal, sino la nulidad de la condena a Belén, la batalla para terminar con la objeción de conciencia en los hospitales públicos y el fin de la injerencia de todas las instituciones retrógradas y patriarcales en el cuerpo de las mujeres. La presencia de la Iglesia no sólo fue ínfima, sino que no contando con el aparato del PCR dispuesto a defender incluso a los golpes la intervención del clero en los talleres, en donde aparecía, rápidamente se veía diluido por la aplastante mayoría de mujeres que querían discutir cómo organizar la lucha por el aborto legal.

Durante todo el Encuentro se fueron escuchando las expresiones de la necesidad de debatir también como parte del temario de los talleres la próxima sede del Encuentro. Y ya no era sólo la izquierda la que proponía esto, sino que en todos los talleres las mujeres intervenían señalando la importancia de que el Encuentro se haga frente al poder político, en Buenos Aires, para llenar la Plaza de Mayo contra el gobierno que es enemigo de los derechos de las mujeres. Y fue también un dique menos que se propusiera resolver en los talleres, contra ese viejo y anquilosado “espíritu” que impedía tomar resoluciones que permitieran organizar la lucha. Cuando les contábamos a las que nunca habían participado que el método de elección de la sede era un “aplausómetro” cuando ya se habían retirado la gran mayoría de las mujeres, primero pensaban que era broma y luego no podían más que echarse a reír de semejante pavada.

Que los talleres tomaran tan naturalmente que no sólo se debatieran los temas pre establecidos como impedimento para cualquier otro tema, se vivió también naturalmente por las nuevas compañeras. Cuando Las Rojas propusimos en todos los talleres de los que participamos organizar el próximo 8 de Marzo, inspiradas en la extraordinaria fuerza del Lunes Negro de las mujeres polacas que le torcieron el brazo al avance reaccionario del gobierno de ese país, y llenar todas las plazas del país por el aborto legal en el hospital, era tomado con entusiasmo y no había espacio para planteos tales como “eso se debate en otro taller”. Será parte del procesamiento de los debates del Encuentro y de las tareas a llevar adelante, construir la campaña para llevar con miles y miles en todo el país a la calle el reclamo del aborto legal en el hospital.

Estas nuevas camadas todavía tienen mucho para recorrer, muchos pasos para dar en el camino de construir coordinación para que las peleas del movimiento de mujeres se vuelvan cada vez más poderosas y se transformen en una imparable avalancha que logre conquistar derechos tan elementales como poder vivir una vida libre de violencia, derecho a no morir o ir presa por la ilegalidad del aborto, derecho a salir y divertirse sin que alguno se crea que puede violar o matar al amparo de la impunidad de la justicia capitalista y patriarcal, y arrancarle al Estado trabajo genuino, viviendas y refugios para que las mujeres puedan salir de la explotación sexual.

La Comisión Organizadora de Rosario, en un acuerdo a contramano de lo que expresó el conjunto, pone en peligro la continuidad del Encuentro (ver declaración sobre la próxima sede en estas páginas), por lo que se impone que las activistas y organizaciones que estuvimos en Rosario nos involucremos en lograr que en 2017 hagamos un Encuentro unitario, masivo y de lucha, para enfrentar junto a los trabajadores y la juventud las políticas de Macri.

Para todo esto te invitamos a sumarte a Las Rojas, que luchamos en el Encuentro y luchamos todo el año por los reclamos de las mujeres, por todos nuestros derechos y por construir el camino de la emancipación, y junto a la clase trabajadora y todos los explotados y oprimidos para terminar con este mundo capitalista y patriarcal. ¡Arriba las que luchan! ¡Sumate a Las Rojas!

¡Por un Encuentro Nacional de Mujeres 2017
unitario y masivo!

acto-apertura

El Encuentro de Rosario fue extraordinario por muchos motivos. El primero de ellos es que allí se expresó un amplísimo movimiento de mujeres que está dispuesto a enfrentar las políticas de Macri y su gobierno de los ricos y poderosos, sus políticas contra el conjunto de la población trabajadora, y especialmente todos los ataques a las mujeres. Una masividad que copó las calles y los talleres, que contó con la simpatía expresa de la población de la ciudad, con un clima de lucha y de debate muy rico que dio muchas cosas inéditas. La cola de dos cuadras para entrar a los talleres de aborto, prácticamente libres de Iglesia, debatieron en los mismo términos que los masivos talleres de estrategias: fue mayoritaria la posición de que el centro es la pelea por el aborto legal en el hospital, contra las vías muertas de la confianza en parlamentarios y el socorrismo para hacer en miniatura la tarea que el Estado no hace, por no enfrentar la clandestinidad del aborto.

Los talleres de trata y prostitución se transformaron en una masiva asamblea donde se pudo avanzar en una incipiente pero prometedora coordinación, empezando por realizar una gran campaña para acompañar a Alika, en el primer juicio de una mujer que estuvo años sometida a explotación sexual, contra el Estado que ampara a tratantes y proxenetas.

Los masivos talleres trans también se transformaron en virtuales asambleas con ricas discusiones sobre cómo luchar por las condiciones de vida de un sector de la población castigado por la falta de trabajo y la homolesbotransfobia que se expresa en ataques y asesinatos como el de Marcela Chocobar, Laura Moyano y tantas otras.

La impresionante masividad de los talleres donde funcionaban 30 talleres sobre violencia y otros 30 sobre femicidios, dan cuenta de que el #NiUnaMenos sigue teniendo una fuerza impresionante, en la medida que nada ha cambiado en la impunidad del Estado para con violadores, violentos y femicidas, mientras siguen muriendo mujeres.

Los reclamos por la libertad de Yamila en Rosario y Victoria Aguirre en Misiones, así como la nulidad de la condena a Belén, recorrieron los talleres y las calles de la ciudad. Finalmente, la marcha de cierre, espectacular por sus dimensiones y diversidad, dejó a la ciudad impactada. “Nunca vi algo así en Rosario”, nos decía la gente mientras se sumaba a los cantitos, aplaudía el paso de las columnas y vivaba la lucha de las mujeres.

El cobarde ataque a las compañeras que se manifestaban en la Catedral de la policía avanzando con balas de goma y con gases, que llegaron a cubrir cinco cuadras a la redonda, sobre una multitud desarmada y que agitaba contra la institución de la Iglesia opresora, como intento de que los medios nacionales se llenaran con la noticia de que “las mujeres hacen disturbios”, no opacaron que en Rosario hubo más de 100 mil mujeres en la marcha de cierre con una tremenda fuerza para luchar.

La verguenza del aplausómetro de la comisión organizadora de Rosario pone en crisis la masividad del próximo Encuentro  

Cuando ya la gran mayoría de las mujeres del Encuentro se había ido de Rosario, hoy lunes 10 se realizó el acto de cierre que decidía sobre la nueva sede. Hace muchos años que esta instancia es una mera formalidad, porque burocráticamente el sector que históricamente hegemonizaba, el PCR, ya tenía decidido de antemano dónde se iba a realizar al año siguiente. Un método no conocido en ningún otro evento de lucha, salvo que un programa de Marley sea considerado tal, es elegir la siguiente sede según qué propuesta obtiene la mayor cantidad de aplausos. Para tal fin, existiría un misterioso dispositivo llamado aplausómetro. Pero la ridiculez dejó paso al liso y llano escándalo, cuando en dos minutos la comisión organizadora de Rosario desconoció lo que expresó el conjunto del Encuentro durante todo el fin de semana y, contra el clamor del conjunto, ¡proclamó Chaco como la próxima sede!

Si otros años el debate sobre la siguiente sede no tuvo peso en los debates del fin de semana, en este Encuentro muchísimos talleres se proclamaron abiertamente por realizar el Encuentro de 2017 en Buenos Aires, que es donde está la sede del gobierno nacional. Sin embargo, no sabemos la decisión de los talleres/comisiones, porque en el colmo de la burocrateada, la comisión organizadora ¡ni siquiera leyó las conclusiones de los cientos de talleres!

Patria Grande, fuerza que se hizo cuasi hegemónica en la comisión organizadora de Rosario, le claudicó a la histórica burocracia del PCR para elegir Chaco como próxima sede y garantizarse dirigir el próximo ENM, de espaldas al mandato del Encuentro de enfrentar al gobierno nacional.

Por su parte, el Partido Obrero se acaba de autoproclamar comisión organizadora del Encuentro en Buenos Aires, con una posición claramente divisionista. Utilizando como argumento el mismo método del aplausómetro en un “acto” donde participó sólo una parte (y pequeña) de las decenas de miles que hicimos el 31° Encuentro.

Así las cosas, el Encuentro 2017 está en este momento en una virtual crisis, provocada por las disputas para anteponer sus aparatos a los intereses del conjunto del movimiento de mujeres y la necesidad de coordinar las luchas que podría llevar a un retroceso enorme en la conquista de un Encuentro masivo y en las condiciones para coordinar las luchas. Mucho más criminal aún, porque el de Rosario fue un Encuentro histórico en masividad y combatividad.

Llamamos al conjunto de las organizaciones del movimiento de mujeres y del activismo a tomar en nuestras manos la solución de esta crisis provocada por la comisión organizadora del Encuentro de Rosario, discutiendo la necesidad realizar una reunión amplia entre las organizaciones y activistas del movimiento para resolver la crisis sin dividir el Encuentro. Las Rojas tenemos la posición de que el lugar debería ser Buenos Aires, para llenar con cientos de miles de mujeres de todo el país la Plaza de Mayo contra las políticas de Macri; sin embargo opinamos que lo que se impone en este momento es llegar a un consenso para salvar al Encuentro de la crisis en la que lo metió el acuerdo espurio Patria Grande-PCR, y que no lo resuelve la autoproclamación del Partido Obrero.

¡Reunión urgente de organizaciones y activistas del movimiento de mujeres para resolver la crisis de la próxima sede! ¡Por un Encuentro 2017 unitario, masivo y de lucha!

Mesa de dirección nacional de Las Rojas