¡Repudiamos la masacre de odio en los Estados Unidos!

En la noche del sábado (11 de junio) ocurrió una nueva masacre en los Estados Unidos: ¡un tiroteo en un bar frecuentado por la población LGBTI en Orlando, Florida, que dejó como saldo una matanza de 50 personas y decenas de heridos! Además de ser un bar gay, también era muy frecuentado por jóvenes latinos y afroamericanos, lo cual es muy demostrativo del carácter racista y homófobo de esta masacre de odio.

Desde la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie y Las Rojas repudiamos este crimen y nos solidarizamos con las víctimas y sus familias.

El autor de la matanza partió de una motivación religiosa-fundamentalista, con la cual justifica un terrible odio hacia las personas de la población LGBTI. El ensañamiento demuestra el lado más podrido, racista y homófobo que caracteriza a los sectores más de derecha y conservadores de la sociedad estadounidense.

Además se produce en medio de un clima reaccionario a nivel internacional, donde hay avances de los sectores más conservadores que libran fuertes ataques contra la clase trabajadora, los migrantes, los derechos de las mujeres y la comunidad LGBTI. En el caso de los Estados Unidos, este giro reaccionario se expresa en el triunfo de Donald Trump en la interna del Partido Republicano, quien orientó su campaña contra los migrantes latinos, musulmanes y las mujeres.

Pero este giro reaccionario y los ataques que del mismo se desprenden, generan un rechazo en amplios sectores de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud, el cual comienza a expresarse en nuevas formas de organización y lucha del activismo (por ejemplos las huelgas en Francia contra la reforma laboral o el activismo juvenil en los EUA por Bernie Sanders).

En este marco se conmemorará el próximo “Día del Orgullo LGBTI”. De los brutales golpes que recibe la población LGBTI y de la rabia que a todos y todas nos genera, debe surgir un movimiento que retome la bandera de Stonewall, de la organización independiente y la lucha callejera, que exija justicia, un alto a la violencia y el asesinato de personas por su orientación sexual en Orlando, en América Latina y en todo el mundo.

Por eso, desde SoB y Las Rojas llamamos a participar y movilizarnos en todo acto o manifestación que repudie los hechos de Orlando y para que este nuevo «Día del orgullo» se convierta en un día de lucha; para pronunciarnos en contra de estos actos barbáricos, para responder ante la opresión de la población LGBTI promovida por los gobiernos y sectores fundamentalistas-religiosos con activismo callejero y para conquistar los derechos igualitarios para toda la población LGBTI.

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¡Impidamos que este horrendo crimen sea utilizado por la derecha para promover el racismo anti-inmigrante y la islamofobia!

En la noche del sábado (11 de junio) ocurrió una nueva masacre en los Estados Unidos: ¡un tiroteo en un bar frecuentado por la población LGBTI en Orlando, Florida! Esto dejó como saldo la muerte de 50 personas y decenas de heridos! Además de ser un bar gay, también era muy frecuentado por jóvenes latinos y afroamericanos. Todo demuestra el carácter racista y homófobo de esta bárbara masacre.

Desde la Corriente Internacional Socialismo o Barbarie repudiamos este monstruoso crimen y nos solidarizamos con las víctimas y con sus familias.

El autor de la matanza partió de un odio reaccionario hacia las personas LGBTI. El ensañamiento demuestra el lado más podrido, racista y homófobo que caracteriza a los sectores más de derecha y conservadores de la sociedad estadounidense.

Pero no hay que confundir el contenido de este acto criminal – que es el de una agresión homofóbica– con la cobertura ideológica que le dio su autor Omar Mateen, un fascista que arrastraba un prontuario de violencia machista de que fue víctima su propia ex-esposa.

El comunicado posterior en la web, atribuido al Estado Islámico (EI), diciendo que Mateen era un “soldado del EI” no sorprende. El Estado Islámico es una organización semifascista, que no responde a ninguna causa real de los explotados y oprimidos del mundo árabe, pero que en su accionar promueve los más bárbaros y oscurantistas medios y objetivos.

En todo caso, no está claro que exista alguna conexión directa entre el EI y el asesino Mateen. Esto es lo que intenta explotar Donald Trump, el candidato republicano de extrema derecha, para soslayar el contenido homófobo de la masacre. De esa manera, Trump y gran parte de la derecha de EEUU, Europa y otras regiones tratan de incentivar el racismo y la islamofobia, que además han sido el justificativo de sus intervenciones militares en Medio Oriente.

¡Por eso es decisivo no confundirse! Es que este bestial crimen de odio por motivos de identidad sexual, quiere ser aprovechado desde la derecha en EEUU y en todo el mundo por los mismos que discriminan y se ensañan contra las personas LGBTI. Las consideran “pecadores/as” que merecen ser duramente castigados/das: sea en el otro mundo, con el infierno; o en este mundo con distintos grados de discriminación, e incluso la represión violenta.

El candidato presidencial de los republicanos, Donald Trump, un descarado homófobo que predica como un punto fundamental de su campaña la abolición de la conquista del “matrimonio igualitario”, toma la masacre de Orlando como bandera pararedoblar sucampaña racista de odio a los pueblos que practican el Islam. Y también contra los inmigrantes… soslayando, además, que el responsable del atentado, Omar Mateen, era estadounidense de nacimiento, y que son los propios sectores ultra conservadores como él, los que promueven una “moral” reaccionaria que facilita este tipo de ataques de barbarie.

Trump es famoso mundialmente por su prédica racista anti-mexicana y en general, anti-latina. Pero la prensa de Occidente ha resaltado menos que en su campaña, la prédica del odio anti-latino siempre fue de la mano de la islamofobia.

Esto se produce en medio de un clima reaccionario a nivel internacional en varios países, donde hay avances de sectores más conservadores. Hay fuertes ataques contra la clase trabajadora, los migrantes, los derechos de las mujeres y también contra la comunidad LGBTI. Trump en Estados Unidos es parte de ese fenómeno.

Pero este giro reaccionario y los ataques que del mismo se desprenden, están generando un rechazo en amplios sectores de la clase trabajadora, las mujeres y la juventud. Esto comienza a expresarse en nuevas formas de organización y lucha del activismo. Por ejemplo, las huelgas en Francia contra la reforma laboral del “socialista” Hollande, o el activismo juvenil en los EEUU que apoya a Bernie Sanders. Este último, se presenta en EEUU como un candidato presidencial “socialista”… y en rechazo a Hillary Clinton, que es parte del establishment yanqui que llevó la guerra a Medio Oriente y que luego Obama continuó.

En este marco, se conmemorará mundialmente a fines de junio el “Día del Orgullo LGBTI”. Con se recuerdan la pelea y las movilizaciones iniciadas el 28 de junio de 1969 en el bar Stonewall de Nueva York en protesta por la represión policial a las personas LGBTI.

Ahora, en todos los países, luego de este horrendo hecho, la conmemoración debe adquirir un contenido más político. Lo de Orlando debe motivarnos para defender los derechos democráticos de las personas sexualmente diversas así como para impedir que este monstruoso crimen sea utilizado para impulsar la islamofobia y el racismo a escala mundial.

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“Un inocultable ánimo de resistencia”

Las manipulaciones de la derecha no parecen ganar a la mayoría

La masacre de Orlando golpea simultáneamente a dos comunidades que en Estados Unidos (y otros países) suelen ser víctimas no sólo de discriminación, rechazos y calumnias sino también de violentos ataques: los migrantes latinos y las personas LGBTI; es decir, con una sexualidad diferente a la de la mayoría.

Como señalamos en nuestra Declaración Socialismo o Barbarie” esto ha planteado una lucha contra los que pretenden falsear el contenido social, político y humano de este crimen, que se define en primer lugar por quiénes son las víctimas.

La paradoja es que personajes como Donald Trump, un rabioso homófobo y además racista antilatino, impulsan una campaña para hacer de esto el pretexto para desatar una cruzada anti-islámica. Usa como justificación la cobertura ideológico-religiosa de un asesino desequilibrado… con quien además comparte las fobias y prejuicios…

Pero estas maniobras no parecen tener inicialmente el éxito arrasador que Trump y muchos esperaban. El artículo de un cronista desde Orlando –con el título “Orlando se propone no claudicar ante el odio – Un inocultable ánimo de resistencia”[1]– pinta una cuadro muy diferente. La mayoría no entra en esa trampa:

“Hubo dolor, impotencia y bronca –comienza señalando–. Pero, también, abrazos, sonrisas, y un inocultable ánimo de resistencia ante una de las peores tragedias que han tenido que enfrentar…

“Miles de velas se alzaron en el aire en el centro de Orlando, donde una multitud se reunió para honrar a las 49 víctimas de la masacre de Pulse, la peor matanza perpetrada con un arma de fuego en la historia de EEUU… La misma imagen se repitió en Nueva York, alrededor del mítico Stone Wall Inn, donde despertó el movimiento que peleó por la igualdad de derechos de los homosexuales, en Washington y en otras ciudades del país y el mundo que unieron su voz…

“Hubo familias, parejas de todo tipo, grupos de amigos, activistas, y hombres y mujeres solos, que simplemente sostuvieron una vela, un cartel con un mensaje, o ni siquiera eso.

“Carol Halladay, 36 años, se acercó a la vigilia con su marido, Gayus, y su hijo Jackson, de cuatro años: ‘Es fantástico que nos unamos después de una tragedia, pero deberíamos hacerlo todo el tiempo’, reflexionó.

“Abrazados, James Argabright, nacido y criado en Orlando y Antonio Macias, mexicano, escuchaban a los oradores y lamentaban que la mayoría de las personas que murieron en la masacre de Pulse hayan sido jóvenes. ‘Yo salí del ropero acá, y seguro que había algunos esa noche en el boliche que estaban en el mismo proceso’.

“[…] La masacre golpeó a la comunidad gay, pero, también, a los hispanos. Zoé Colón, una líder comunitaria, dijo ayer que los latinos estaban de luto. ‘Nosotros somos Orlando, y las víctimas de esta tragedia somos nosotros’, dijo en una conferencia de prensa.

“Hubo espacio para la tensión… En una estación de servicio de la ciudad, el cajero, Jamie Kaplus, de 28 años, se trenzó en una discusión con un anciano, que le dijo que esperaba que Donald Trump ganara la elección presidencial y echara a todos los musulmanes del país. Kaplus le dijo que los musulmanes no tenían nada que ver, y el anciano le preguntó: ‘¿Sos musulmán?’. Luego, se fue.”

Nota:

1.- Rafael Mathus Ruiz, La Nación, 14/06/2016.