Estado español-Rompamos con el teatro parlamentario y el adormecimiento electoral

La crisis continúa y no espera investidura

Pasaron ya casi dos meses de las elecciones del 20 de diciembre y en España aún no hay gobierno. Y es que los resultados de las elecciones del pasado 20D dejaron un escenario político altamente inestable e inédito en democracia desde la Transición de 1978. Por primera vez en casi cuarenta años la posibilidad de formar gobierno no está garantizada por los pactos y alianzas del bipartidismo español del PP-SOE.

Los resultados expresaron un giro “electoral” a la izquierda donde el PP se derrumbó, Ciudadanos se desinfló, el PSOE obtuvo los peores resultados de su historia y Podemos obtuvo el tercer puesto. En ese sentido el mensaje emanado de las urnas fue el voto en contra a los cuatro años de políticas austericidas de Rajoy y el PP y de rechazo y castigo a los corruptos partidos tradicionales del bipartidismo.

Por primera vez en cuarenta años no hay mayorías absolutas y el rey tuvo que convocar a una segunda ronda de audiencias para encontrar un candidato que pueda ser investido tras la renuncia de Rajoy por no contar con los apoyos necesarios. Finalmente le encargó la tarea a Pedro Sánchez y ahora el PSOE tiene la iniciativa. El pleno de investidura está previsto para el 3 de marzo, si Sánchez no logra ser investido habrá que convocar a nuevas elecciones para el 26 de junio.

Mientras tanto llevamos ya más de dos meses asistiendo al circo de escenificación y al juego de postureo por arriba y para las cámaras que mantienen todos los partidos siguiendo lo al pie de la letra el protocolo institucional para intentar pactar, negociar y salvar la situación y su pellejo.

Mientras tanto la crisis económica no se detiene y la situación cotidiana de la inmensa mayoría de los españoles permanece cruel y dura. Mientras tanto el paro, los desahucios, las muertes de las mujeres por violencia machista, los despidos, la huida de jóvenes sin futuro, no se detienen ni esperan investidura. Mientras los políticos patronales, se sacan fotos y pactan una salida por arriba, la represión del estado posfranquista encarcela a los titiriteros de Madrid y coarta la libertad de expresión. Y mientras tanto sigue destapándose la mugre de la corrupción del PP y su financiación ilegal a costa del erario público.

No queremos decir con esto que nuestro deseo y apuesta es que se conforme de inmediato un gobierno y que además sea de izquierda. Todo lo contrario, las negociaciones que se dan entre los partidos y el gobierno que eventualmente pueda surgir de éstas, no es lo que nos quita el sueño. Lo que decimos, es que mientras los partidos se la pasan tomando café y haciendo ruedas de prensa, la crisis arrasa y nada podemos ni debemos esperar de estos payasos que con este circo sólo demuestran que nada les importa la situación de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

Por esto es que la perspectiva puramente parlamentaria, institucional, no puede ser una cuestión de fondo para los problemas de los trabajadores y el pueblo español. En la situación actual, no se trata de plantear la “lealtad institucional”, sino de hacer saltar por los aires las podridas instituciones del régimen del 78 irrumpiendo con la movilización social, para tirar abajo todas las políticas anti-sociales, ya sea el PP o un “gobierno de cambio” el que las lleve adelante.

En las próximas semanas, todo el escenario político va a estar dominado por la danza de las alianzas entre los de arriba, por las negociaciones interminables donde cada partido solo busca salvarse y sacar la mejor tajada posible. Y esto sólo contribuye a adormecer la situación y a seguir canalizando la indignación por las vías de la democracia burguesa.

Lo que han dicho en las urnas es que los trabajadores y el pueblo español están cansados de las políticas de austeridad, y de lo que se trata ahora es de defender y de conquistar esta perspectiva mediante la organización y la movilización en las calles como lo señalaron los miles y miles que salieron a en Valencia pidiendo la dimisión de la choriza Rita Barberá, como lo demostramos movilizándonos por la libertad de los titiriteros y la libertad de expresión, o como lo muestran los compañeros trabajadores del Metro de Barcelona que vienen llevando adelante una huelga en pleno Mobil World Congres e increparon a Ada Colau y la hicieron directamente responsable de su situación laboral. Ese es el camino a seguir.

Seguramente varios compañeros tendrán la esperanza en que un “gobierno del cambio” con Podemos y el PSOE pueda solucionar las cosas. Por nuestra parte consideramos que el mismo se enfrentaría a graves limitaciones dentro del marco del régimen del 78 y la UE además de decir que un gobierno con los ajustadores del PSOE no puede significar una salida de fondo. En todo caso, ya sea bajo un gobierno del cambio o uno del PP, de lo que se trata es de ir construyendo desde abajo la resistencia a los planes de ajuste y austeridad y una salida desde los intereses y necesidades de los trabajadores, las mujeres y la juventud.

En este sentido una importante parada es el próximo 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora, una nueva oportunidad para irrumpir en las calles junto a los trabajadores y sectores populares y exigir e imponer Con la lucha en las calles nuestros reclamos, reivindicaciones y derechos.

Socialismo o Barbarie – Estado español