Investiduras Municipales 2015 – Las consecuencias del 24M en una histórica jornada

La caída del PP y el avance territorial de las nuevas fuerzas de izquierda

SoB Estado español, 15/06/2015

El terremoto electoral del 24M se ha consumado trastornando radicalmente el mapa territorial y configurando una nueva etapa en la vida política española que se abre con el avance de nuevas fuerzas de izquierda y con la emergencia de un nuevo poder municipal con mayoría de izquierdas no tradicional.

En un histórico día, el pasado sábado 13 se constituyeron las 8.122 corporaciones municipales que regirán los ayuntamientos y los nuevos alcaldes tomaron posesión de sus cargos. Finalmente los pactos que se prefiguraban se cumplieron. El bloque anti PP (PSOE + Candidaturas populares, movimientos sociales y fuerzas de izquierda ligadas y/o apoyadas por Podemos (1)) se echó a andar y funcionó. El mutuo apoyo que se brindaron para las investiduras el PSOE y las candidaturas de movimientos ciudadanos logró desbancar al PP de 24 alcaldías de capitales de provincia y gobernará sólo en 19 de las 43 que obtuvo en las municipales anteriores.

En este sentido, el dato de estas elecciones lo dan Madrid, Barcelona, Zaragoza, A Coruña y Valencia, cinco capitales que serán gobernadas por alcaldes provenientes de los movimientos sociales y la izquierda y que contaron con el voto del PSOE para sus investiduras.

El PSOE, que necesitó del voto de las candidaturas ciudadanas, pasa de gobernar en 9 capitales a 17. Recupera así parte del poder territorial perdido en 2011 pero en la mayoría deberá gobernar en acuerdo con las candidaturas vinculadas a Podemos y con otros partidos de izquierda. Pero como en política también nadie da puntada sin hilo, la jugada del PSOE va más allá. Apoyado en esta situación de alianza anti PP con Podemos intenta lavarse la cara, posar de izquierda para tapar lo más posible los casos de corrupción que lo rodean y alejarse del lugar que le toca como parte vital de un bipartidismo cada vez más erosionado y en crisis. Una jugada para presentarse en mejores condiciones como la alternativa al PP en las generales. En este sentido, habrá que repreguntarle a Pablo Iglesias si sigue considerando al PSOE como un partido de la casta.

Por su parte Ciudadanos, partido de centro-derecha, supo utilizar muy bien su llave abriendo y cerrando puertas a unos y a otros. Si bien es cierto que donde pudo terminó decantándose a favor de la investidura de los alcaldes del PP y de la de Cristina Cifuentes para el gobierno de la Comunidad de Madrid en las próximas autonómicas, no hay que olvidar también que fue el gran desatascador en Andalucía, donde tres meses después de celebradas las autonómicas, de intensas negociaciones y en cuarta votación, el voto de Ciudadanos terminó de inclinar la balanza y permitió a Susana Díaz del PSOE hacerse con la presidencia de la Junta de Andalucía recibiendo el apoyo de sus compañeros del PSOE-A y de Ciudadanos. El PP-A, Podemos e IU-CA reiteraron su voto en contra de la investidura de Díaz. Y esto en política tiene un significado concreto; favor con favor se paga.

Es así que a cambio de su apoyo el partido de Albert Rivera le exigió tanto al PP como al PSOE encarar medidas anticorrupción y de regeneración democrática. Y ya comenzaron los gestos en este sentido. Susana Díaz agradeciendo a Ciudadanos que facilitara el desbloqueo respondió haciendo efectiva la renuncia de Griñan a su escaño de senador por estar imputado en casos de corrupción, una de las condiciones que desde un primer momento le exigió Podemos al PSOE andaluz para apoyar la investidura de su candidata. Otra enseñanza que nos deja la política: “Nada es gratis, todo se cobra”.

Divertida, graciosa, patética y gratificante fue la reacción del PP. Como un mal perdedor que no reconoce la derrota, el mismo 12 por la tarde Mariano Rajoy escribía en twiter: «Enhorabuena a los concejales del PP. Mi apoyo a los que aun ganando no han podido ser alcaldes por pactos excéntricos y sectarios» Es lógico, mucha impunidad durante años, acostumbrados a pasearse por los pasillos de los ayuntamientos como si fueran sus propias casas. Y a nadie le gusta que lo echen de su casa y menos para que las ocupen izquierdistas y las conviertan en “soviets”. Pero los hechos son objetivos y aunque no lo acepten y los carcoma el rencor tuvieron que recoger sus cosas y marcharse.

Divertido fue ver a los barones y baronesas retirarse uno a uno. A algunos les costó más, como al fascista sin remilgos Albiol, ahora ex alcalde del PP de Badalona (de la Provincia de Barcelona) que días atrás colocó una publicidad a las entradas de la ciudad pidiendo que se respetara a la lista más votada y que luego de la investidura de la nueva alcaldesa de izquierda salió al balcón del Ayuntamiento a saludar a sus seguidores, quienes se enfrentaron a gritos ante una multitud que les coreaba “Bye, bye”. Otros, como Ana Botella (Madrid) y Rita Barberá (alcaldesa de Valencia desde hacía 24 años) dimitieron el día anterior para no pasar el mal trago de la investidura.

Lógicas reacciones ante un clima de festejo y alegría de gente que se agolpaba en las puertas de los Ayuntamientos y esperó la votación de investidura y donde el sentimiento predominante era festejar que se iba el PP.

Algunos ejemplos dan cuenta de esto.

En Barcelona, si nadie hubiera dicho que se trataba de un acto oficial, parecía el recibimiento de una estrella famosa o de una selección de fútbol triunfadora en un mundial, no sólo por la cantidad de periodistas sino de gente que reventó la plaza San Jaume de Barcelona. Una verdadera multitud al grito de “Si se puede!” saludó y felicitó a la nueva alcaldesa en su recorrido por la plaza rodeada por la guardia civil, pero esta vez no para detenerla o desalojarla, sino para escoltarla hacia su investidura. Fue proclamada alcaldesa con el apoyo de ERC, el PSC y un edil de la CUP y sus primeras palabras fueron: «Gracias a la ciudadanía por hacer posible lo imposible»

Igual panorama se vivió en Madrid en la investidura de Manuela Carmena, cabeza de lista de la candidatura de unidad popular Ahora Madrid, que fue proclamada alcaldesa de Madrid por mayoría absoluta con la suma de los votos de su grupo (20) más los 9 del PSOE. En su discurso de investidura Carmena dijo sentirse muy emocionada por los festejos y felicitaciones y señaló que quiere llevar adelante un gobierno que sepa dialogar, escuchar y donde se nos tutee. Asimismo anunció cinco medidas con la intensión de ser implementadas durante los 100 primeros días de gestión (2). Finalizando la jornada la nueva regidora publicaba en twitwer la siguiente frase: «Ahora, todos y todas somos alcaldesas».

En Valencia gracias a los votos de Compromís, el PSPV-PSOE y València en Comú, Joan Ribó se convirtió en el nuevo alcalde destronando a la histórica Rita Barberá. En su discurso de investidura Ribó rechazó la vara de mando pidiéndole a su secretario que la guardara y dijo: “no quiero ni la vara ni el mando, no es un símbolo de mi forma de gobernar«. Asimismo agregó: “La corrupción es una de las principales preocupaciones, tenemos el compromiso que vuelva el dinero y pondremos los mecanismos para prevenir cualquier tentación» y que por esto mismo su gestión se orientará a hacer un «Ayuntamiento con paredes de cristal«.

En Cadiz, Andalucía, frente a una plaza abarrotada a quienes ofreció la vara de mando, cabeza de lista de Por Cádiz sí se Puede (PCSSP), José María González fue investido alcalde de Cádiz tras obtener el apoyo de los cinco concejales del PSOE y los dos de Ganar Cádiz en Común, logrando así la mayoría absoluta que evita el sexto mandato de Teófila Martínez.

En un artículo anterior decíamos que, al menos en el plano municipal, se había acabado la alternancia en el poder sin sobresaltos entre el PP y el PSOE a la que estábamos acostumbrados. Que aunque continúan siendo las fuerzas más votadas, su hegemonía electoral y política ha sido cuestionada con estos resultados y ninguno podrá gobernar con la tranquilidad y garantía que otorga la mayoría absoluta. Pero tampoco lo podrán hacer las candidaturas populares y ciudadanas. Pues a todos los condicionan los pactos sustraídos para la investidura, es decir, son pactos solo para favorecer investiduras, no para formar verdaderamente gobierno.

Esto augura, como también adelantáramos, un escenario de inestabilidad, que se hará patente cuando el ímpetu electoral pase, los efectos de la crisis se vuelvan a notar y haya que empezar a pelear para cumplir con los programas y las promesas electorales.

Notas

(1): Recordemos que en su Asamblea de fundación Podemos resolvió presentarse a las elecciones municipales pero no con la marca Podemos sino apoyando o como colaterales de otras fuerzas, caso contario para las generales a las que si concurrirá con el nombre Podemos)

(2): 1- “Poner todos los medios y recursos municipales para la paralización de desahucios y desalojos de primera vivienda y para garantizar una alternativa habitacional”. 2- “Parar la privatización de los servicios públicos, la externalización de servicios municipales a grandes empresas y la venta de patrimonio público”. 3- “Garantizar los suministros básicos (luz y agua) a todos los hogares que no puedan pagarlos”. 4- “Garantizar el acceso a las prestaciones sanitarias municipales y a acciones de prevención y promoción de la salud a todas las personas con independencia de su situación administrativa”. 5- “Desarrollar un plan urgente para la inserción laboral de jóvenes y parados de larga duración”.