22M – Rajoy dimisión. Fuera la Troika

Histórica movilización contra los recortes y el ajuste del PP y la Troika

Como muestra del hartazgo e indignación ante la situación que sufre la inmensa mayoría del pueblo español, casi 2 millones de personas inundaron las calles de Madrid Bajo el lema «Pan, trabajo y techo para todos y todas. No al pago de la deuda. Fuera los Gobiernos de la Troika. No más recortes”, protagonizando una histórica manifestación que superó las previsiones y expectativas en cuanto a la masiva participación con la que contó como en el contenido que adquirió y expresó.

Todos leímos, escuchamos y compartimos lo que en las pancartas y los cánticos se decía; “ Tu sobre, mi recorte», “Aborto libre y gratuito”, “Gamonal. Barrio vivo, barrio combativo”. «Si no hay justicia para el pueblo, no habrá paz para el Gobierno», «La sociedad despierta, se os acabó la fiesta», «Mi hija estaría aquí pero ha emigrado”, “Española o extranjera, una sola clase obrera”. Los cánticos decían; «De norte a sur, de este a oeste, la lucha sigue cueste lo que cueste» o «No es una crisis, es una estafa». «Yo quisiera ver a Rajoy y Rubalcaba en la cola del INEM», «Con coraje y dignidad la victoria llegara» o «Gobierno dimisión».

A pesar del boicot del Gobierno que junto a los medios de comunicación hicieron lo imposible para acallar la convocatoria previa e impedir el éxito de la movilización y muy a pesar también del característico y repugnante inmovilismo de las direcciones sindicales mayoritarias de CCOO y UGT abocados a contener el descontento social negociando y pactando con el gobierno y la patronal en contra de los intereses de los trabajadores, se ha demostrado con hechos que el movimiento está vivo y sigue peleando, que los trabajadores no quieren más recortes en salud y educación y que salen a las calles a pelear por trabajo y viviendas para todos y a defender sus conquistas y derechos, avasallados por las políticas del PP bajo mandato de la Troika y aplaudidos por la derecha y la patronal.

El despliegue de un amplio y provocador dispositivo policial que cargó varias veces contra cientos cuando aún no había acabado el acto y que terminó con varios heridos y detenidos, fue una vez más la respuesta del PP al legítimo y justo reclamo social.

Una marea de Indignación social que desbordó las expectativas

A las ocho columnas de caminantes por la dignidad que confluyeron en Madrid se les sumaron miles y miles más en la capital, los madrileños y los llegados en trenes, coches y autobuses desde todo el país, fueron los que aportaron el mayor número de asistentes. Y es que el malestar es concreto: millones de parados, decenas de miles de desahuciados, miles y miles de jubilados cada vez más pobres mientras se recortan miles de millones en salud y educación y se padecen las consecuencias de la aplicación de la sanguinaria reforma laboral del PP que constituye un liso y llano ataque a las condiciones laborales, por lo que los EREs y las rebajas salariales siguen siendo moneda corriente.

De esta manera, el planteo original de la convocatoria (principalmente impulsada por IU entre otros colectivos y organizaciones) que llamaba a marchar en columnas hacia Madrid y que incluía los cuatro lemas principales inscriptos en la bandera cabecera de la movilización, fue en los hechos desbordado ante la masividad y diversidad de reivindicaciones y sectores que se expresaron.
Por eso también, a pesar de la simpatía y confianza que pueda despertar IU, no debemos olvidar gestiones como las de Andalucía, donde el PSOE administra el ajuste con IU y donde el escándalo de los EREs y la corrupción en esa Comunidad Autónoma, ponen en entredicho no solo su propia honestidad sino su proyecto estratégico de fondo como organización, es decir, se proponen, eso sí con discurso rojo, una “administración de izquierda” del capitalismo salvaje, demostrando no ser una alternativa opuesta al PSOE, sino más bien su fiel colaborador.

Panrico y Coca Cola, destacado lugar de los trabajadores y sus luchas

Junto a trabajadores de la limpieza de Madrid, las mujeres del carbón asturiano, trabajadores de la salud y la enseñanza, partidos de izquierda y distintas organizaciones contra los recortes, estuvieron presentes los compañeros y compañeras trabajadores de Panrico y Coca-Cola, que llevan semanas en huelga indefinida desde hace semanas, ejemplos concretos y actuales de la lucha de los trabajadores contra los despidos y las rebajas salariales que pretenden imponerles la patronal y el gobierno.

CCOO y UGT los ausentes de siempre

Como era de esperar, la movilización no contó con la presencia de la burocracia de UGT-CCOO, que como dijimos una y otra vez, ha hecho todo lo posible y lo imposible por paralizar y llevar a la derrota las principales luchas parciales, al mismo tiempo que, por supuesto no impulsa ninguna lucha de conjunto contra el gobierno de Rajoy. La lista de traiciones de Toxo y Méndez es directamente proporcional a los subsidios que reciben del Estado y a las ganancias de las empresas que poseen. Hace ya mucho tiempo que estos “sindicalistas” no dependen de las cuotas que pagan sus afiliados, sino de las dádivas del gobierno de Madrid y las autonomías, que se calculan conservadoramente en unos 200 millones de euros anuales.

Hace falta una verdadera huelga general para derrotar a Rajoy y la Troika

En este contexto, la lucha por una salida independiente de la clase trabajadora deja de ser una abstracción y se transforma en una necesidad concreta.

Hoy esto tiene dos aspectos fundamentales, estratégicos, que son dos caras de una misma moneda. Primero, la necesidad de una amplia recomposición del movimiento obrero y sindical que barra con la basura de Toxo, Méndez y las burocracias de CCOO y UGT, que viven a sueldo del estado y las patronales. Pero se necesita igualmente un instrumento político independiente. Así mismo, esta necesaria herramienta política –alternativa al PPSOE– de ninguna manera puede ser el PCE y su Izquierda Unida, que desde el final del franquismo han sido los más fieles colaboradores “rojos” del régimen monárquico y del capitalismo español, y de la Unión Europea.

En lo inmediato, en esta atmósfera cargada de “electricidad”, la lucha contra Rajoy y el ajuste dictado desde Berlín tiene una consigna central: ¡Huelga general con movilizaciones en las calles hasta derrotarlo! Por supuesto, esto no se puede lograr con rogativas a Toxo y Méndez para que sean buenos, se vuelvan combativos y se decidan a “movilizar” seriamente. El camino a una verdadera huelga general (no la farsa de una día de marchas rituales de CCOO y UGT) estará jalonado por las acciones de lucha de la clase obrera, como han dado el ejemplo en su momento los mineros y lo están dando ahora las trabajadoras y trabajadores de Panrico y Coca Cola.

Los trabajadores, los luchadores obreros, juveniles y populares debemos intervenir decididamente impulsando la organización y las acciones independientes, en la perspectiva de la huelga general para echar a Rajoy y el plan de ajuste de la UE, y contra las traiciones de los burócratas de UGT-CCOO.

Socialismo o Barbarie – Estado español