Triunfa la lucha de los vecinos de Burgos

La furia vecinal frena las obras del bulevar

por SoB, Estado español.

Después de noches y días de movilizaciones, asambleas y varias cargas policiales con enfrentamientos,  donde hubo 40 detenidos incluidos menores de edad, y numerosos heridos, los vecinos del barrio Gamonal de Burgos lograron torcerle el brazo al alcalde Lacalle del PP. El mismo que horas antes ordenaba la represión y que se negaba una y otra vez a recibir a los vecinos fue puesto contra las cuerdas y, acorralado por la presión social y temeroso por el efecto contagio, se vio obligado en la noche de ayer viernes a dar marcha atrás paralizando definitivamente las obras.

La rabia en contra de la remodelación de la calle Vitoria que se materializó en los ya clásicos símbolos de las protestas sociales de los últimos tiempos como contenedores de basura incendiados, cabinas telefónicas destrozadas y sucursales bancarias apedreadas, despertó a lo largo y ancho del país una ola de solidaridad y apoyo al coraje de los vecinos y a la justicia de sus reclamos, factores que permitieron inclinar la balanza y obtener esta victoria.

«Gamonal no quiere bulevar» fue el grito unánime de los vecinos que desde el viernes pasado salieron a las calles, se organizaron y formaron asambleas donde discutieron qué hacer, como por ejemplo  mantener permanentemente cortado el ingreso de maquinaria y trabajadores al lugar de las obras o marchar a la comisaría para exigir la libertad de los detenidos. “Ni bulevar ni Estado policial” se leía en los carteles, “Hijos de puta, largaos de nuestro barrio” se le gritaba a la policía durante los enfrentamientos. Muchos vecinos abrieron sus puertas para guarecer a los que escapaban mientras otros gritaban por sus ventanas y golpeaban sus cacerolas. La marea vecinal que durante días recorrió las calles y resistió la represión exigía el fin de las obras, la dimisión del alcalde y la libertad de los presos. Mientras tanto en diversos puntos del país como Madrid, Barcelona o Valencia se realizaban multitudinarias movilizaciones en apoyo  donde también había represión con detenidos.

Y es que el Gamonal estalló en cólera. El barrio obrero de altos bloques  se convirtió por unos días en el epicentro del descontento de los burgaleses y de todo el país. Gamonal concentró la rabia de un país entero asqueado por la corrupción y el despilfarro del dinero público, enfurecido por los recortes en educación, salud y servicios sociales y harto de ver avasallados sus derechos.

“Parking y bulevar, trampas para robar”

La obra de reforma de la calle Vitoria  que se logró frenar,  preveía la construcción de un bulevar de un carril por sentido que sustituiría los cuatro existentes a la vez que eliminaría las plazas de aparcamiento quedando el acceso restringido sólo a autobuses, taxis, ambulancias y residentes.  La reforma incluía también un parking subterráneo de 250 plazas y se preveía en 8 millones de euros el costo total de la obra.

No sólo enfureció a los vecinos el alto e innecesario coste de la obra mientras el paro arrasa y se recorta en salud y educación, sino también denunciaron la corrupción que hay detrás, ya que no por casualidad conocidos empresarios de la construcción y amigos del Ayuntamiento iban a ser  los principales beneficiarios. Los vecinos sacaron la conclusión correcta y a tiempo del único objetivo de la obra, “parking y bulevar, trampas para robar”, como decían varias pancartas; es decir, beneficiar a los amigos y que paguen los trabajadores, los jóvenes y los jubilados.

No es el bulevar, es la situación social

Como ya señalamos más arriba lo que más ha encolerizado a los vecinos de Gamonal  ha sido el hecho de que, en el marco de una situación social desesperante con más de 18.000 parados en esa ciudad, la prioridad del Ayuntamiento sea poner un parking y un bulevar, “Tenemos mucho paro juvenil, muchos jubilados. Hay demasiadas lágrimas en este lugar. Es nuestro barrio y un bulevar no es lo que necesitamos,” decía claramente un vecino.

Los vecinos de Burgos han dado el ejemplo y a pesar de la represión, los detenidos y los heridos  nos indican el camino a seguir, el camino de la lucha en las calles y la autorganización del pueblo trabajador y los jóvenes,  camino contrario al que vienen siguiendo los sindicatos mayoritarios como CCOO y UGT en su rol de mirar para otro lado, frenar y llevar a la derrota las principales luchas y de no impulsar ninguna medida verdaderamente efectiva contra el gobierno reaccionario  de Rajoy y su política de ajustes y recortes.

¡¡Viva la lucha de los vecinos de Burgos!!
Libertad y absolución a todas y todos los detenidos
Por la organización independiente y en las calles de los trabajadores y los jóvenes
¡¡Basta de recortes!!  Dinero público para Educación y Salud