12 de octubre, «Res a celebrar». Tres manifestaciones en Barcelona

En este último 12 de octubre, en Barcelona, con tres manifestaciones, se reflejaron las tensiones que cruzan hoy al Estado español. El 12 de octubre es la Fiesta Nacional de España, denominación oficial que trata de desdibujar sus orígenes en la dictadura fascista del generalísimo Franco. Es lo mismo que sucede con gran parte de las instituciones del Estado español, comenzando por la monarquía del Borbón. Bajo la bota de Franco, el 12 de octubre se llamaba “Día de la Raza” o “Día de la Hispanidad”. Luego se le dio un barniz “democrático”, bautizándolo como Fiesta Nacional de España… pero basta rascar un poco para encontrar el mismo contenido. 

Por Carla Tog,
Socialismo o Barbarie (Estado español), 14/10/2013

El pasado 12 de octubre tres manifestaciones en paralelo se desarrollaron en Barcelona. La mayor de ellas fue la convocada por la plataforma “Som Catalunya. Somos España” con el PPC (Partido Popular de Catalunya) y Ciutadans (partido catalán de derecha) a la cabeza, junto a otras entidades y organizaciones principalmente anticatalanistas. Reunió a unos 30.000 asistentes según la Guardia Urbana, 105.000 según la Delegación del Gobierno y 160.000 para los convocantes.

Otra concentración, de tinte absolutamente nazifascista se desplegó entre plaza Espanya y Montjuic, agrupando a unos 500 ultraderechistas.

Por último, una tercera manifestación, antifascista, se realizó en Plaça Universitat. Allí se dieron cita unas 800 personas. Se realizó un acto para luego marchar hacia Montjuic. De esta última concentración participamos desde Socialismo o Barbarie (Estado español), distribuyendo la Declaración de nuestra Corriente Internacional.

Este “Día de la Hispanidad-2013” en Barcelona expresó al menos tres cuestiones a destacar. Una de ellas es que la jornada del sábado se mostró como un día de reivindicación contra el proceso soberanista abierto por el Govern de Artur Mas, impulsado luego de la histórica “Diada del millón de personas” del 11 de septiembre del año pasado.[1]

Frente a un “independentismo” que va cobrando cada vez más protagonismo, como pudo verse en la última Vía Catalana, el PP y el resto de la derecha responden reivindicando la “unidad de España” y el “respeto a la Constitución”. Es decir, reivindican la España heredada del franquismo y de los pactos de la transición de los cuales son parte clave.

Así lo señalaron en un comunicado algunos de los convocantes de la primera manifestación: «Es muy importante la celebración por el significado que adquiere ante el reto separatista planteado por la izquierda comunista y por la derecha nacionalista catalana, unidas por el separatismo y la hispanofobia, así como por el totalitarismo propio de las combinaciones entre socialismo y nacionalismo.» (diario La Vanguardia, 12/10/2013).

Asimismo, con el fin de convencer a los catalanes de las ventajas de permanecer dentro de España, el PPC, de la mano de su líder Alicia Sánchez Camacho, ha lanzado una campaña bajo el slogan “Som 47 milions” (Somos 47 millones) orientada a ir más allá del 12 de octubre y de sus propios votantes.

«Queremos que se valore lo positivo de seguir juntos, de seguir siendo España en el ámbito económico, social e internacional; que es más lo que nos une que lo que nos separa. Es un mensaje positivo, de decir a muchos que rompiendo España no avanzamos, sino que avanzamos si seguimos juntos.» (declaraciones de Alicia Sánchez Camacho).

La marcha fascista: el PP no frena al fascismo, lo alimenta

La segunda cuestión a tener en cuenta es el protagonismo que han ido adquiriendo grupos fascistas. Esto lo ha facilitado y alimenta el mismo PP, haciendo oídos sordos frente su accionar. La marcha de unos 500 fascistas recorrió las calles de Barcelona, luciendo esvásticas, vivando a Hitler y reivindicando la «españolidad de Catalunya”… como el PP. Esta marcha no sólo fue un escándalo sino también una provocación.

La manifestación fue convocada por España en Marcha, una coalición que agrupa a distintas organizaciones de extrema derecha como Falange Española, Nudo Patriótico Español, Alianza Nacional, Democracia Nacional y Movimiento Católico Español… y cuentan con la venia del PP.

El 11 de septiembre pasado, un destacamento de estos fascistas asaltaron el Centre Cultural Blanquerne –centro cultural de la Generalitat catalana en Madrid– cuando se estaba realizando el acto de conmemoración de la Diada. Al grito de “¡No nos engañan, Catalunya es España!”, lanzaron bombas de humo, golpearon a los presentes y destrozaron todo lo que encontraban, especialmente la bandera catalana. La policía llegó convenientemente tarde, después que los fascistas se retiraron dejando varios heridos, entre ellos una niña de cuatro años.

Días atrás, la alcaldesa del PP de Quijorna (Comunidad de Madrid), permitió que en un colegio público se realizara un mercadillo de símbolos, banderas y uniformes nazi-fascista. El mercadillo estaba presidido por el lema: “¡Saludo a Franco! ¡Arriba España!” (diario Público.es, 01/10/2013). Horrorizados algunos padres contaban que sus hijos volvieron a casa con stikers de esvásticas. El día anterior, la alcaldesa habría asistido al acto en memoria de los “caídos por España”; es decir, de los caídos del bando fascista en la Guerra Civil de 1936/39.

También vimos cómo en Málaga se admitía otra manifestación fascista que exigía la libertad de los nazis de Aurora Dorada de Grecia, presos por el asesinato de Pavlos Fyssas, el cantor y militante antifascista.

De hecho, frente a todo esto, el pasado jueves 10 en el Congreso, el PP con su mayoría votó en contra de una moción –propuesta por CiU (Convergencia i Unió) y apoyada por el resto de partidos– que proponía que se considerara como delito la apología del franquismo. Por supuesto que nada menos puede esperarse del PP, implementador de los dictados de austeridad de la de la Troika, de la brutal reforma laboral, de los recortes en la sanidad y en la educación pública, impulsor de la ilegítima Ley Wert (ley de educación, que propone españolizar a los catalanes y que la religión sea considerada como una materia con calificación, entre otras cosas). Ahora el gobierno del PP pretende también avanzar sobre los derechos de las mujeres, restringiendo en gran medida el derecho al aborto a través de la reforma que plantea Gallardón a la actual ley.

Además de agitar banderas franquistas y de corear cánticos como: «Separatistas, terroristas», «Esta es nuestra tierra y hay que defenderla», “La inmigración destruye tu nación”, “Siempre unionistas: España, juventud, revolución”, pudo verse cómo muchos de los que lideraban la marcha fascista de Barcelona fueron parte del ataque al Centre Blanquerna de Madrid. Finalmente la marcha terminó con un acto donde desde los discursos se apeló y justificó el uso de la fuerza contra al separatismo.

La marcha antifascista

Finalmente, una tercer hecho a destacar es que, a pesar del envalentonamiento que se advierte en los grupos de la ultraderecha, un sector importante y significativo de la sociedad a lo largo y ancho del Estado Español ha expresado su repudio, rechazo y condena frente a las distintas acciones de  los ultraderechistas. El rechazo social es fuerte y evidente, aunque aún eso no se traduce en las calles con movilizaciones masivas.

Días atrás, ante la convocatoria fascista “España en marcha”, que pretendía iniciar su recorrido desde la Plaza de Sants, vecinos del barrio se reunieron en asambleas para dar alguna respuesta. Con pancartas que decían “No al fascismo”, “Fascismo, ni en Sants ni en ningún lugar», “Fuera fascistas de nuestros barrios”, cientos de personas se congregaron desde primeras horas de la mañana en la plaza para repudiar la presencia de los fascistas en el barrio.

Esto impidió que la marcha fascista partiera desde Sants, como pretendían en un principio sus organizadores, y el departamento del Interior decidió prohibir el tramo inicial del recorrido.

Al mediodía del 12 de octubre, en Plaza Universitat, se realizó un acto organizado por la Plataforma Antifeixista de Barcelona con el lema 12 d’Octubre: res a celebrar” (“12 de Octubre, nada que celebrar”). Allí se concentraron entre unos 800 manifestantes, en su gran mayoría jóvenes y donde hablaron miembros de la Coordinadora Antifascista de Madrid y del Colectivo Antifascista de Grecia haciendo hincapié en la necesidad de organizarse y hacerle frente al fascismo en las calles que avanza si no se lo combate.

No olvidar a los ausentes

Entre los grandes ausentes de la demostración antifascista del 12 de octubre, estuvieron el PSC (Partit dels Socialistes del Catalunya, asociado al PSOE español), Izquierda Unida-PSUC y los burócratas sindicales de CCOO y UGT.

Los primeros, que son la pata “izquierda” de la monarquía post-franquista, sostienen un proyecto “federalista”, que se opone cono el PP (aunque con un discurso diferente) al derecho a la autodeterminación del pueblo catalán.

Izquierda Unida-PSUC son la sección catalana del Partido Comunista Español (PCE). Igual que los socialdemócratas del  PSOE aunque con un discurso más “rojito, han apoyado desde siempre a la monarquía sucesora de Franco, y están igualmente contra el derecho a la autodeterminación. Pero como Izquierda Unida y el PSUC-PCE deben mostrar una fachada más “combativa” que los socialdemócratas, citaron ese día, a la 19:00, un mini-acto propio en otra plaza.

Por último, los burócratas de UGT-CCOO, además de sus afinidades políticas con el PSOE y el PCE-IU, son consecuentes en su rol de frenar y llevar a la derrota las luchas y de no impulsar ninguna medida contra el gobierno de Rajoy. Al mismo tiempo, continúan percibiendo los millonarios subsidios del Estado y las ganancias de las empresas que poseen. Esa es la principal preocupación de los eternos burócratas vitalicios Toxo y Méndez.


[1].- Ver: “A un any de la històrica diada – Una altra gran mobilització l’11 de setembre”, per Carla Tog i Carme Roig, Socialismo o Barbarie Estado Español u «Otra gran movilización el 11 de septiembre – Catalunya a un año de la histórica Diada”, Socialismo o Barbarie, Nº 262, 19/09/2013.